lunes, 30 de noviembre de 2015

Winston Churchill

Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial Churchill es nombrado Primer Lord del Almirantazgo. Su principal misión era fortalecer la base de Scapa Flow en Escocia e impedir a Alemania que sus navíos atravesaran el Atlántico Norte para atacar a los barcos mercantes de las colonias. El episodio crítico que enfrento que enfrentó fue el ataque de Finlandia por parte de la URSS. 

Los fineses resistieron el primer envite en diciembre de 1939 y Churchill consideró de vital importancia tomar los puertos del norte de Noruega para así suministrar armamento a Finlandia. Su siguiente idea fue tomar los puertos suecos desde donde salían los contingentes de hierro para Alemania. Sin embargo Hitler se anticipa y toma la iniciativa: decide invadir simultáneamente Dinamarca y Noruega (en aquel entonces neutrales). Churchill decide contraatacar y manda una flotilla a los puertos noruegos tomados por los alemanes, pero no tiene éxito. El fracaso de la operación en Noruega pone en serios aprietos a Chamberlain que tras varias sesiones de control en el parlamento tiene que soportar duras críticas.


Neville Chamberlain

Churchill, a pesar de los errores de Chamberlain, asume toda la responsabilidad del fracaso, pero no es suficiente para frenar la dimisión de Chamberlain. El Rey Jorge Vi propone a Churchill la formación del gobierno. Forma gobierno el 11 de mayo de 1940. Dos días después pronuncia su primer discurso como Primer Ministro ante la Cámara de los Comunes, que es conocido por hacer célebre una frase que tomó de Roosvelt: “No tengo nada más que ofrecer que sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor”.




La siguiente crisis a la que tiene que enfrentarse es la batalla de Francia. A finales de mayo de 1940 Hitler decide atacar Holanda, Bélgica y Francia. La primera cae en días, mientras que Francia y Bélgica apenas pueden retener los ataques de los carros blindados alemanes. Por fin el 25 de mayo de 1940 los alemanes rompen la primera línea de defensa cerca de Sedán. Churchill no parece muy preocupado pero cuando viaja a París y se entera de que el Gabinete de Guerra francés no tenía preparado un ejército de reserva estratégico, teme lo peor. Meses antes una fuerza expedicionaria británica de unos 200.000 hombres ocupaban las defensas francesas al norte de Sedán. Los alemanes avanzan 50 millas al día y se aproximas a Arras.


Imagen de la batalla de Sedán

El Gabinete de la Guerra francés propone la idea de que los ejércitos al norte de la brecha alemana se muevan hacia el sur para encontrarse con los alemanes para retenerlos mientras que las divisiones francesas en el centro y sur del país se moverían hacia el norte para atacar a los alemanes por el flanco sur. Sin embargo las divisiones francesas ni siquiera se reorganizan. La fuerza expedicionaria británica se encuentra atrapada en el momento en que los alemanes llegan al mar tomando Boulogne. Conocedores de la prisión en la que se encuentran comienzan a avanzar hacia el norte para derrotar a los británicos. Churchill acepta la idea de Lord Gort, al mando de las fuerzas británicas de como último recurso retroceder a Dunkerque y ser evacuados abandonando todo el equipo. Inmediatamente se dan órdenes de que todos los barcos disponibles en el canal viajen a Dunkerque por si fuera necesario evacuar al ejército británico. Los británicos aún confiaban en contener a los alemanes a la espera de las divisiones francesas pero todo se complica cuando, a los pocos días, los alemanes invaden por completo Bélgica y rompen el frente de Ostende.


Lord Gort


Los británicos están completamente rodeados y no les queda más remedio que utilizar el último recurso. A pesar de la humillación los franceses rodeados en Lille atacan a los alemanes para mantenerlos ocupados e impedir que más divisiones ataquen a los ingleses. Hitler decide no mandar a las divisiones alemanas y solamente hostigar a los británicos por el aire. A pesar de que este acto fue interpretado como un intento de Hitler de forzar una posible alianza con Inglaterra, Churchill ofrece otra tesis: las divisiones alemanas habían avanzado demasiado en poco tiempo y necesitaban combustible. Además el hostigamiento aéreo se vio neutralizado porque las bombas causaban escasos daños en la playa arenosa de Dunquerke y porque la RAF comenzó a enfrentarse a los alemanes por aire en este escenario. Más de 330.000 personas entre británicos, franceses y belgas consiguen ser evacuados en apenas 48 horas.


Imagen de la evacuación de la playa de Dunkerque

Churchill logró levantar la moral del ejército y el pueblo, debido a su gran carisma y su enorme habilidad como político. Logró que los británicos lucharan sin dar “un preciado palmo de tierra”, la rendición para él era algo que nunca aceptaría pese a las derrotas sufridas en la primera fase de la guerra y los bombarderos que cayeron sobre Londres durante dos meses.



Su excelente y sólida relación con Franklin D. Roosvelt aseguró el envío de suministros vitales desde los EE.UU al Reino unido a través de las rutas marítimas del Atlántico Norte. La reelección de Roosvelt fue un alivio para Churchill, dada las fuertes corrientes aislacionistas en los EE.UU que se oponían a su entrada en el conflicto europeo. Roosvelt, por el contrario, estaba a favor de la ayuda a Gran Bretaña. Para ello se creó la ley de Préstamo y Arriendo. Gracias a esta ley el Presidente de los EE.UU podía autorizar la exportación de material bélico a los países que considerara que eran importantes para la defensa de Estados Unidos. El pago del material se realizaría una vez terminada la guerra.


Franklin Delano Roosvelt

En el curso de la guerra Churchill tuvo 12 reuniones con Roosvelt en las cuales discutieron la estrategia de la guerra y la Declaración de las Naciones Unidas. Churchill creó el cuerpo especial de operaciones, bajo el mando del Ministro de Economía de Guerra, Hugh Dalton, cuya finalidad era la de conducir y desarrollar operaciones subversivas en los territorios ocupados, logrando un notable éxito, así como el cuerpo de comandos que establecieron el patrón de lo que se conoce hoy en día como “Fuerzas Especiales”. Durante la guerra, Churchill, a petición del MI5, servicio de inteligencia inglés, usó dobles en sus desplazamientos. Uno de ellos murió al ser derribado su avión por la inteligencia alemana.

Churchill formó parte de los acuerdos de partición de Europa y Asia al final de la guerra. Estas discusiones comenzaron ya en 1943. Las propuestas fueron aceptadas en un tratado firmado en la Conferencia de Potsdam por Harry Truman, Churchill y Stalin.


Imagen de la conferencia de Postdam


Churchill era considerado tras la Segunda Guerra Mundial un gigante político, la importancia de Churchill durante la guerra es indiscutible. Churchill fue pionero al defender la idea de la unión de Europa para así evitar conflictos futuros entre Francia y Alemania. Sin embargo, consideraba que el Reino Unido no debía ser parte de esa Europa unida, sino que su futuro estaba ligado al de Estados Unidos.

FORMULARIO

PRESENTACIÓN

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domingo, 29 de noviembre de 2015

Roosvelt y Truman

Franklin Delano Roosvelt ha sido el único en ganar cuatro elecciones presidenciales en USA: 1932, 1936, 1940 y 1944.

Franklin Delano Roosvelt
En los hechos, a pesar de no participar inicialmente en la guerra directamente, estableció un fluido abastecimiento de armas y pertrechos de guerra para sus aliados y, por contrapartida impidió que llegasen suministros a las potencias del Eje, como por ejemplo el bloque de hidrocarburos hacia Japón.

Esta posición cambia tras el ataque a Pearl Harbor. Ante esta agresión, Roosvelt declaró ante el Congreso que ese día sería conocido como el día de la infamia y pidió la declaración del estado de guerra. Actuó firme y enérgicamente en todos los aspectos necesarios para llevar a su país y su industria a un óptimo esfuerzo de guerra.



Ordenó el internamiento de 110.000 japoneses y ciudadanos estadounidenses de ascendencia nipona, incluyendo ancianos, mujeres y niños (por el contrario, no hizo lo mismo con alemanes, italianos, rumanos, búlgaros, croatas ni fineses), en campos de concentración en la costa oeste de EE.UU. Aprobó presupuestos de guerra destinados no sólo a reconstruir los acorazados hundidos en Pearl Harbor sino también a la implementación de una flota superior a la que se tenía a la entrada de la guerra. Propuso y apoyó la respuesta ofensiva al territorio japonés en marzo de 1942 y mantuvo un fuerte ascendiente sobre el alto mando de las fuerzas armadas.

Partidario de la vía diplomática y de mantener contactos personales con los políticos aliados, se entrevistó en varias ocasiones (por separado y también conjuntamente), con Churchill y Stalin para conseguir acuerdos al finalizar la IIGM (Conferencia de Yalta). En esta línea y de acuerdo con su deseo de lograr un entendimiento pacífico entre los distintos países, promovió la creación de la ONU.

Churchill, Roosvelt y Stalin en Yalta

Aunque tenía conocimientos del Proyecto Manhattan sobre el desarrollo de armamento nuclear, no alcanzó a administrar su uso.

En la tarde del 12 de abril de 1945 fue diagnosticado de una hemorragia cerebral masiva, y falleció a las 15.35 ese mismo día, a las puertas del fin del conflicto. Le sustituiría en el cargo su vicepresidente, Harry Truman.

Harry Truman 

Truman había sido vicepresidente tan sólo 82 días. Había tenido una comunicación significativa con Roosvelt muy escasa acerca de los asuntos mundiales o de la política interna después de ser juramentado como vicepresidente, y estaba completamente desinformado acerca de las iniciativas importantes relacionadas con la guerra, en particular el Proyecto Manhattan, que estaba a punto de probar la primera bomba atómica del mundo.

Al tomar la presidencia, Truman pidió a todos los miembros del gabinete de Roosvelt que permanecieses en sus puestos, asegurándoles que estaría abierto a sus consejos. Pocas semanas después de que tomase el cargo, en su sexagésimo primer cumpleaños, los aliados lograron la victoria en Europa.

Truman fue informado sobre el Proyecto Manhattan por el Secretario de Guerra, Henry L. Stimson, el día que Roosvelt murió, después de su primera reunión de gabinete como presidente. Mientras estaba en la Conferencia de Postdam fue informado de la prueba Trinity, la primera bomba atómica del mundo, que había sido todo un éxito. Dejó caer una indirecta a Stalin, comentando que EE.UU estaba a punto de utilizar un nuevo tipo de arma contra los japoneses. Aunque esta era la primera vez que a los soviéticos se les había dado información oficial acerca de la bomba atómica, Stalin ya era muy consciente del proyecto gracias al espionaje.

Henry L. Stimson

En agosto de 1945, después de que Japón rechazase la Declaración de Postdam, Truman autorizó el uso de armas atómicas.

En la mañana del 6 de agosto el bombardero B-29 Enola Gay dejó caer una bomba atómica llamada “Little Boy” sobre Hiroshima. Dos días más tarde, después de no haber oído respuesta del gobierno de Japón, los militares estadounidenses prosiguieron con sus planes de dejar caer una segunda bomba atómica. El 9 de agosto, Nagasaki también fue devastada con una bomba, “Fat man”, que fue arrojada por el bombardero B-29 Bockscar. Las bombas mataron a unas 140.000 personas en Hiroshima y unas 80.000 en Nagasaki. Los japoneses se rindieron pocos días después.

El Enola Gay

Los partidarios de la decisión de Truman sobre usar la bomba atómica argumentan que salvó a cientos de miles de vidas que se habrían perdido en una invasión. Otros opinan que la derrota de Japón era inminente, y que el lanzamiento de las bombas fue un mensaje a la Unión Soviética de cara a las negociaciones posteriores a la IIGM.

Adolf Hitler, los nazis y el Ejército Alemán

Hitler fue el líder de Alemania en la Segunda Guerra Mundial y el principal causante de la misma. Desde su llegada al poder en 1933 su estrategia política pasó por la invasión y anexión del resto de territorios europeos desembocando en el conflicto bélico más grande que haya vivido la humanidad.
El 12 de marzo de 1938, Hitler presionó a Austria para la unificación con Alemania e hizo una entrada triunfal en Viena el 14 de marzo. A ello le siguió la intensificación de la Crisis de los Sudetes, en la zona de habla alemana de Checoslovaquia conocida como Sudetes. Esto condujo al Acuerdo de Múnich de septiembre de 1938, donde sólo la URSS apoyó a Checoslovaquia, mientras las potencias occidentales aceptaron la anexión y ocupación militar inmediata de estos distritos por parte de Alemania. 

Remarcado en negro, la zona de los Sudetes

Como resultado de la cumbre, la revista Time proclamó a Hitler como Hombre del Año de 1938. El Primer Ministro Británico Neville Chamberlain saludó este acuerdo como “la paz en nuestro tiempo”, pero al dar forma a las exigencias militares de Hitler, Gran Bretaña y Francia abandonaron Checoslovaquia a su suerte. Hitler ordenó al ejército alemán entrar en Praga el 15 de marzo de 1939, tomando el Castillo de Praga y de Bohemia y proclamando un protectorado alemán en Moravia.

Tras ello, Hitler eleva quejas relativas a la Ciudad Libre de Danzig y el “corredor polaco”, que fue cedida por Alemania en virtud del Tratado de Versalles. Gran Bretaña no había llegado a un acuerdo con la URSS para una alianza contra Alemania a pesar de la insistencia de Stalin, por lo que, como respuesta ante la pasividad occidental, para asegurar sus fronteras, la URSS establece un Pacto de No Agresión con Alemania (PactoRibbentrop-Molotov). El 1 de septiembre, Alemania invade Polonia. Después de haber garantizado la asistencia a los polacos, Gran Bretaña y Francia declararon la guerra a Alemania el 3 de septiembre, pero no actúan de inmediato.

En abril de 1940, Hitler ordena a las fuerzas alemanas a marchar sobre Dinamarca y Noruega. En mayo de 1940, ordena a sus fuerzas atacar Francia, la conquista de los países del Benelux. Francia se rindió el 22 de junio de 1940. Esta serie de victorias persuaden a Mussolini para unirse a la guerra al lado de Hitler en mayo de 1940.

Benito Mussolini

Gran Bretaña, que había logrado salvar a 330.000 soldados (belgas, franceses y británicos) en la Batalla de Dunkerque, continuó luchando junto a las fuerzas canadienses en la Batalla del Atlántico. Tras recibir numerosas negativas de paz del Gobierno británico (Hitler tenía la intención de atacar la URSS conjuntamente con los británicos), Hitler ordena bombardear la isla, dando lugar a la Batalla de Inglaterra. Los ataques comenzaron golpeando las bases de la Royal Army Force y la protección de las estaciones de radar en el sudeste de Inglaterra. Sin embargo, sin embargo la Luttwafe no derrota a la RAF. Ante este imprevisto, Hitler reaccionando ordenando el bombardeo de varias ciudades británicas, entre ellas Londres y Conventry, en su mayoría por la noche.

El 22 de junio del 41, aún sin doblegar a Inglaterra, Hitler comienza la ofensiva contra la URSS enviando a tres millones de soldados alemanes, rompiendo en Pacto de No Agresión Firmado dos años antes. Esta invasión, llamada Operación Barbarroja, cuya duración se estimaba en unos pocos meses, incautó grandes cantidades de territorio, incluidos los estados bálticos, Bielorrusia y Ucrania. También rodearon y destruyeron muchas fuerzas soviéticas.

Pero los alemanes, debido al retraso de cuatro meses en las operaciones en Grecia y Yugoslavia, no consiguieron llegar a Moscú en diciembre de 1941, en lo que también influyó la llegada anticipada del invierno ruso, con temperaturas de hasta -50 grados (el más duro en 50 años), todo ello se unió a la feroz resistencia soviética, reforzada con tropas siberianas del entonces general Zhukov, especialmente adaptadas a las condiciones extremas. La invasión no había logrado el triunfo rápido que Hitler quería.

Hitler firmó la declaración de guerra contra Estados Unidos el 11 de septiembre del 41, cuatro días después del ataque del Imperio Japonés a Pearl Harbor. Muchos historiadores consideran este paso un grave error táctico y político, pues logró reunir así en su contra una coalición que incluía el Imperio más grande del mundo (el Británico), el países más grande del mundo industrial y financieramente (EE.UU) y el ejército más grande del mundo (URSS).

A finales de 1942, las fuerzas alemanas fueron derrotadas en El Alamein, frustrando los planes de Hitler para aprovechar el Canal de Suez y Oriente Medio. En febrero de 1943, la titánica batalla de Stalingrado acabó con el cerco y la destrucción del 6 Ejército Alemán, y capturando con vida por primera vez en la historia a un Mariscal alemán (Von Paulus). Poco después llegó la gigantesca batalla de Kursk (1.300.000 soviéticos, 3.600 tanques, 20.000 piezas de artillería y 2.400 aviones, frente a 900.000 alemanes, 2.700 tanques y 2.000 aviones).



Desde Stalingrado, el plan militar de Hitler se volvió cada vez más errático, los rusos comenzaron a avanzar obligando a la retirada de fuerzas alemanas extenuadas y la situación económica interna en Alemania se deterioró.

Después de la invasión aliada de Italia, en 1943, el aliado de Hitler, Mussolini, fue depuesto por Pietro Badoglio, que se rindió a los Aliados. A lo largo de 1943 y 1944, la URSS constantemente forzó a los ejércitos de Hitler a retroceder a lo largo del Frente Oriental. El 6 de junio de 1944, los ejércitos occidentales aliados desembarcaron en el norte de Francia en lo que fue la operación anfibia más grande jamás realizada, la Operación Overlord.



En el ejército alemán, los más realistas sabían que la derrota era inevitable, y algunos oficiales concibieron un plan para terminar con Hitler y poner fin a la guerra. En julio de 1944, uno de ellos, el exoficial de observación de artillería del Mariscal Rommel, Claus von Stauffenberg colocó una bomba en el cuartel general de Hitler en Rastenburg, en la conocida como Operación Valkiria, pero no tuvo éxito y la represión posterior fue feroz.

Este ordenó salvajes represalias, y una persecución implacable por parte de las SS, lo que resultó en la ejecución de más de 4.900 personas, a veces por inanición en régimen de aislamiento seguido por estrangulación lenta. El principal movimiento de resistencia fue destruido, aunque pequeños grupos aislados siguieron funcionando. Sin embargo, el atentado contra Hitler el 20 de julio de 1944 le dejó secuelas progresivas que lentamente fueron afectando su raciocinio, desenvolvimiento y dominio de la situación.

Hitler regresó por última vez a Berlín el 15 de enero de 1945, en un tren especial procedente de Ziegenberg, localidad cercana a Bad Nauheim, donde desde su cuartel general conocido como “Adlershorst” o “Nido del Águila” había dirigido desde el 11 de diciembre de 1944 la fracasada Batalla de las Ardenas.

El 30 de enero, con motivo del duodécimo aniversario de su ascenso al poder, dirigió por última vez unas palabras al pueblo alemán en un discurso radiado que, pese al optimismo de Goebbels, permitió constatar que sus palabras ya no conseguían levantar la moral de la población ante la evidencia de lo desesperado de la situación, Ese mismo día Speer le comunicó que la pérdida de la producción de la Alta Silesia significaba la total imposibilidad de seguir manteniendo un mínimo suministro de armas y municiones al ejército, a lo que Hitler se limitó a contestar que no le gustaba recibir informes derrotistas y que mantuviera un completo secreto. Pocos días después, el 3 de febrero, un devastador bombardeo diurno estadounidense, el más duro que había sufrido Berlín hasta entonces, destruyó casi completamente la vieja Cancillería del Reich y dañó gravemente el nuevo edificio de Speer, lo que obligó a Hitler a vivir desde entonces permanentemente bajo tierra, en un búnker de dos plantas situado bajo el jardín de la Cancillería en el que ya dormía desde su regreso.

El 12 de febrero el comunicado de la conferencia de Yalta, que incluía las condiciones impuestas por los aliados a Alemania después de su derrota, entre ellas la división del país, la prohibición del Partido Nazi y el procesamiento de los criminales, no hizo sino reafirmar su postura de que cualquier tipo de rendición estaba fuera de discusión. Sus esperanzas estaban puestas en lo que consideraba inevitable en un momento u otro: la ruptura de los aliados occidentales, británicos y estadounidenses, con los soviéticos. Al día siguiente Hitler reaccionó con furia al enterarse del bombardeo de Dresde y fue necesaria la insistencia de sus más allegados para convencerle de que sería contraproducente su intención inicial de ejecutar a un prisionero por cada civil muerto.


Los últimos meses de Hitler serían los de una rata escondida en su madriguera, hasta que el 30 de abril decidió suicidarse, pidiendo que se incinerase su cadáver “para evitar que acbase en el Museo de Cera de Moscú”.

sábado, 28 de noviembre de 2015

Stalin, el Ejército Rojo y sus personajes destacados

Antes del comienzo de la Guerra, Stalin reintrodujo a los Comisarios Políticos, y nutrió al Ejército con un gran número de jóvenes provenientes del Komsomol, las juventudes comunistas soviéticas, cuyo objetivo era doble, por un lado reforzar el compromiso político del ejército y por otro lado denunciar a aquellos oficiales y comisarios que no se comportaran debidamente. Estos jóvenes provocarían en el futuro numerosos problemas de indisciplina al desconfiar de sus oficiales y desobedecer las órdenes, pero también combatirían heroicamente hasta el último hombre.


El Ejército Rojo fue humillado por Finlandia en la Guerra de Invierno (1939-1940). Finlandia, con un ejército diminuto y sin apenas medios tecnológicos, tanques y aviones, fue capaz de resistir e infligir durísimas derrotas al Ejercito Soviético hasta que el peso del número la obligó a rendirse. La durísima derrota en la Batalla de Suomussalmi, durante esta Guerra de Invierno, provocó que Stalin reaccionara finalmente, disminuyendo el control político del Partido Bolchevique sobre el Ejército Soviético y colocando nuevos líderes en el Alto Mando. El protegido de Stalin, Kliment Voroshilov, fue reemplazado por Semión Timoshenko como Comisario de la Defensa del Pueblo. Timoshenko trajo consigo una nueva generación de oficiales, entre los que se encontraba el posteriormente famoso Georgi Zhúkov.

Soldados fineses durante la Guerra de Invierno

Uno de los principales cambios impulsados por el Mariscal Timoshenko fue la reintroducción de los disueltos Cuerpos de Ejércitos Mecanizados, unidades blindadas independientes que contaban con su propio apoyo cercano de infantería (10 soldados por cada tanque). (En Finlandia los tanques avanzaban sin apoyo de infantería y fueron fácilmente destruidos por infantes enemigos armados de cocktail`s Molotov).
Las reformas de Timoshenko estaban bien encaminadas, pero no tuvo tiempo de completarlas antes de la invasión nazi.

Mariscal Timoshenko

El Ejercito Soviético solía tener efectivos de 1.800.000 hombres en tiempo de paz, pero podía alcanzar hasta los 11.000.000 de efectivos en caso de movilización total, siendo por tanto el más numeroso del mundo. En 1941 el Ejercito Soviético tenia movilizados 5.300.000 hombres y contaba con 240 divisiones, 170 de ellas ubicadas en la zona “europea”.De estas divisiones un total de 61 eran divisiones de tanques, (58 cuerpos mecanizados y 3 divisiones independientes) que contaban con 22.875 carros de combate, (375 cada una). Además de este gran número de blindados el Ejercito Soviético contaba con 48.900 piezas de artillería y con 12.000 aviones: 4.000 estaban en el Extremo Oriente de cara a los japoneses y 8.000 en la zona “europea”: 3.200 cazas, 2.200 bombarderos, 600 aviones de reconocimiento y 2.000 aviones de carga y transporte. La flota rusa disponía de 4 acorazados, 8 cruceros pesados, 3 cruceros ligeros, 28 destructores y 109 submarinos.
Pero estas cifras que parecen tan poderosas no nos deben llevar a engaño, ya que pese a su tamaño éste ejercito tenia graves problemas y deficiencias. Del número de 22.000 blindados, solo 1225 de ellos eran tanques medianos T-34, unos 400 eran tanques pesados KV-1 y el resto eran tanques ligeros de caballería BT y obsoletos tanques de infantería T-26. Los tanques soviéticos eran cualitativamente superiores a los alemanes pero su estado era lamentable, el 60% tenía problemas mecánicos o desperfectos, estando en reparación gran parte de ellos. Además, al funcionar con gasolina (los alemanes usaban combustible diesel) y tener los depósitos de combustible poco blindados eran vehículos altamente inflamables. La fuerza aérea tenia también graves problemas de falta de repuestos, aviones desfasados y sobre todo, pilotos desentrenados, que a sus pocas horas de vuelo había que sumar su negligencia táctica.
En definitiva, en vísperas de la invasión alemana el Ejercito Soviético estaba en situaciones lamentables. Sus formaciones de combate eran demasiado grandes, lo cual las hacia sumamente lentas y la falta de radios aumentaba la descordinación provocada por el mando compartido entre oficiales del ejército y comisarios políticos. Las tropas estaban por su parte desentrenadas, ya que apenas realizaban maniobras con todos sus componentes, estaban escasas de oficiales y suboficiales y adolecían de falta de suministros y municiones mínimas para entrar en combate.
El 22 de junio de 1941 se inició la “Operación Barbarroja”, la invasión alemana de la URSS. El Ejército Soviético fue cercado en grandes bolsas por los rápidos y atrevidos movimientos de las divisiones blindadas alemanas. La falta de oficiales competentes, la mala disposición fronteriza del Ejército Rojo en el frente norte y el frente centro y el valiente pero infructuoso contraataque de la reserva acorazada en el frente sur, permitieron que gran parte del Ejercito Soviético fuera cercada en estas bolsas y aniquilada.
El avance alemán era fulgurante y Stalin no tenía con qué pararlo, así que usó tropas de nuevos reclutas y milicianos como verdadera carne de cañón con la que atascar la maquinaria nazi. Los milicianos murieron a miles defendiendo las ciudades rusas, pero su sacrificio y la valiente defensa de su patria que ejercieron, retrasaron y endurecieron el avance alemán. Además muchos soldados soviéticos cercados en bolsas no se rendían tan fácilmente como sus homólogos occidentales en la campaña de Francia y luchaban hasta la muerte, retrasando y causando numerosas bajas a la infantería y artillería alemanas, que eran las encargadas de limpiar las bolsas mientras los cuerpos acorazados alemanes avanzaban. A finales de agosto las bajas alemanas ascendían ya a 400.000 hombres.
La lentitud en los suministros, el barro del otoño y las miles de vidas que sacrificaron los milicianos soviéticos para defender cada palmo de terreno, retrasaron al Ejercito Alemán y dieron el tiempo necesario a Stalin para reorganizarse. A partir de entonces el Ejercito Soviético será otro. Georgi Zhúkov, jefe de Estado Mayor del Ejército Soviético desde enero hasta agosto de 1941 fue el que primero intentó reorganizar al Ejercito Soviético, creando unidades de combate menores y más móviles. Sin embargo sus discusiones con Stalin lo apartaron del cargo, que pasó a ocupar el mariscal Boris Shaposhnikov, que sería posteriormente reemplazado por el gran general Alexander Vasilevsky en 1942.

Georgi Zhukov

La “Operación Barbarroja” había causado cientos de miles de bajas y más de un millón de prisioneros en el Ejercito Soviético, pero Stalin se jugó el todo por el todo y logró reconstruir su ejército. Sabiendo por su eficaz espía Richard Sorge que Japón no le atacaría a corto plazo, trasladó desde el Este de la URSS las 15 divisiones siberianas allí movilizadas. Estas tropas de refresco fueron magníficamente equipadas con armas y equipo de las zonas industriales siberianas y de más allá de los Urales. Para aumentar sus efectivos, Stalin usó a las mujeres soviéticas como doctoras y enfermeras, e incluso como combatientes; muchas se alistaron como francotiradoras, artilleras antiaéreas, conductoras de vehículos y aviadoras. Para diciembre de 1941 había logrado reunir una fuerza de 4.190.000 hombres; 265 divisiones de fusileros, 40 divisiones de caballería y 50 brigadas de carros de combate. Y para la fecha de la contraofensiva del invierno de 1941 en el sector Norte y Centro, las fuerzas soviéticas alineaban: 718.000 hombres, 7.985 cañones y morteros, 721 carros de combate y 1.170 aviones. Estas fuerzas estaban altamente motivadas y disciplinadas por sus comisarios políticos, los cuales les inculcaron el odio a los invasores que arrasaban la “Madre Patria”.


El nuevo Ejercito Soviético fue capaz de acabar con la amenaza alemana contra Moscú, reconquistando además importantes puntos estratégicos como la ciudad de Kharkov. Sin embargo, los contraataques soviéticos de invierno, aunque generaron algunos salientes importantes en el frente, fueron detenidos por las defensas alemanas en “erizo”.
En 1942, el Ejercito Alemán se mantuvo a la defensiva en el Frente Norte y el Frente Centro para dar todo el impulso posible a la ofensiva en el Frente Sur, con el objetivo de conquistar los importantísimos campos de petróleo de Maikop y Grozni en el Cáucaso, y de Bakú, en Azerbaiyán, los cuales producían el 80% del petróleo de la URSS.
El Ejercito Alemán volvió a superar a los soviéticos, conquistando Crimea, Kharkov y llegando a las puertas de la ciudad de Stalingrado. Pero el Ejercito Soviético demostrará en esta campaña su mejoría respecto al del año anterior, su tenaz resistencia en Crimea será solo superada por la grandiosa habilidad táctica de Von Manstein y además, los nuevos generales soviéticos aprenderán a replegarse para evitar ser cercados en bolsas.
Pese a los esfuerzos por reorganizar y crear un ejército eficaz, el Ejercito Soviético de 1942 seguía siendo tácticamente inferior a la Wehrmacht.
El avance alemán hacia el Caucaso desembocó en la “Batalla de Stalingrado”, la cual significó un antes y un después en el desempeño táctico y estratégico del Ejercito Soviético. Mientras el 62º Ejército del general Chuikov defendía la ciudad de Stalingrado, a vida o muerte, de los ataques del 6º Ejército Alemán del general Paulus, el general Zhúkov acumulaba tropas en los flancos para contraatacar. Pese a su exitoso avance inicial y su superioridad numérica en el frente urbano, los alemanes fueron incapaces de derrotar a Chuikov y tomar la ciudad. Los alemanes atacaban al principio con tácticas convencionales, sus formaciones se diluían entre los escombros de la ciudad y perdían coherencia y fuerza de ataque, los soviéticos por el contrario usaban pequeñas unidades para atacar y defender, usando escuadras especiales de francotiradores y cazadores de carros para retrasar y debilitar al enemigo. Además de estas nuevas tácticas, las tropas soviéticas acercaban el frente todo lo posible a las líneas alemanas para evitar los masivos bombardeos aéreos. Hitler intentó cambiar de táctica y mandó a Stalingrado pequeños grupos especiales de asalto, los cuales tuvieron más éxito en la feroz guerra urbana. Pero estos éxitos de nada sirvieron, Zhúkov, después de reunir durante meses a las mejores tropas acorazadas soviéticas, lanzó el 19 de diciembre de 1942 la “Operación Urano”, un doble ataque a los flancos del 6º Ejercito Alemán, que acabó embolsado y destruido junto a una parte del 4º Ejercito Panzer.

Friedrich Von Paulus

Stalingrado fue un enorme éxito estratégico y táctico del Ejercito Soviético, Zhúkov se arriesgó a perder la ciudad de Stalingrado, acumulando tropas en los flancos para su ofensiva, sabiendo que tener o no la ciudad en el fondo no importaba, lo importante era la destrucción del enemigo. Hitler, en cambio, se dejó deslumbrar por el valor propagandístico de la ciudad, cambiando su objetivo estratégico de tomar los campos petrolíferos del Cáucaso por el objetivo propagandístico de tomar la “ciudad de Stalin”. 
Pero no sería en Stalingrado sino en la Batalla de Kursk donde el Ejercito Soviético ganaría la iniciativa estratégica, superando finalmente a los alemanes, que a partir de entonces solo podrían estar a la defensiva. La “Operación Citadel” de la Wehrmacht había tratado de destruir los ejércitos soviéticos que cubrían el saliente de Kursk, pero los soviéticos se anticiparon a la jugada, construyendo grandes defensas en la zona. La batalla de desgaste que significó Kursk agotó al Ejército Alemán que perdió una enorme cantidad de tanques y vehículos mecanizados que su desgastada industria no podría reponer.


La disciplina y motivación de estas nuevas tropas soviéticas era inmejorable, el trabajo propagandístico de los comisarios políticos había infundido un gran sentimiento nacionalista en los soldados soviéticos y un enorme odio hacia Alemania y el fascismo. Además de su trabajo propagandístico, los comisarios infundían la “disciplina del miedo”. Los soldados que se rendían al enemigo eran tratados por los comisarios como traidores por haberse rendido, siendo por tanto fusilados o mandados a Siberia.
En 1944, las divisiones de fusileros soviéticas podían compararse en potencia de fuego a las divisiones norteamericanas, superando ampliamente a las mermadas divisiones alemanas. Todas las mejoras en armamento, equipo, disciplina y organización darían sus frutos ese mismo año.
El 22 de junio de 1944 el Ejercito Soviético desencadenó la “Operación Bragation”, una ofensiva masiva en Bielorrusia que en tan solo cinco semanas aniquilaría al Grupo de Ejércitos Centro Alemán y dañaría gravemente al Grupo de Ejércitos Norte, destruyendo 17 divisiones alemanas por completo y diezmando otras 50, llegando los soviéticos a las puertas de Varsovia. Esta ofensiva fue la mayor derrota del Ejercito Alemán en la Segunda Guerra Mundial y puso de manifiesto la gran superioridad del “nuevo” Ejercito Soviético sobre sus enemigos. El 2 de Mayo de 1945 y tras durísimos combates los soviéticos conquistaran Berlín, siete días después la URSS celebrará la victoria completa tras la rendición final de Alemania.

La bandera soviética ondeando en Berlín

Temas como las Batallas del frente del Este y la toma de Berlín no suelen ser muy destacados en los países occidentales, donde se dice que la derrota de Hitler había sido ocasionada por el desembarco de Normandía y el posterior avance aliado. Algo que es una estupidez, solo hay que comparar el número y calidad de divisiones alemanas que combatían en el frente del Este (unas 200 divisiones de un total de 314, más 40 divisiones de sus aliados) y las que combatían en el frente de Normandia (50 divisiones, de las cuales solo 11 eran “Divisiones Panzer”, siendo la mayoría divisiones de infantería estáticas, compuestas por tropas de jóvenes desentrenados procedentes de grupos alemanes de Europa del Este, prisioneros de guerra soviéticos, armenios, georgianos, cosacos, etc). La “Operación Bragation” fue el verdadero mazazo que destruyó la Alemania nazi. Si los aliados hubieran tardado más en desembarcar en Normandia se habrían encontrado a los comunistas liberando Francia.

viernes, 27 de noviembre de 2015

CRONOLOGÍA

Septiembre de 1939:
El primer día del mes, Alemania invade Polonia. Dos días después Gran Bretaña, Francia, Australia y Nueva Zelanda le declaran la guerra a Alemania. Comienza la II Guerra Mundial.



Abril/mayo de 1940
El 9 de abril Alemania ocupa Dinamarca y comienza la invasión de Noruega. El 10 de mayo, Alemania invade los países del Benelux (Bélgica, Luxemburgo y Países Bajos). Ese mismo día el Primer Ministro de Reino Unido, Neville Chamberlain, dimite y le sustituye un personaje clave en el devenir de la guerra: Winston Churchill.

Junio/julio de 1940
Francia es invadida sin apenas oponer resistencia. El 22 de junio se firma un “armisticio” que en realidad es la constatación del dominio germano. Al mes siguiente el mariscal Pétain se convierte en Jefe del Gobierno de Vichy, el gobierno colaboracionista con el nazismo.
El Mariscal Pétain

Este control sobre Francia permite a Alemania iniciar el asalto a las islas del Canal de la Mancha.
Es también en junio del 40 cuando Mussolini se decide a sumarse a su amigo Hitler en la guerra, declarándole la guerra a Reino Unido y Francia.

En julio de este año da comienzo la Batalla de Inglaterra, en la que la Royal Army Force y la Luftwaffe se enfrentan en los cielos ingleses.

Agosto/septiembre de 1940
Italia aprovecha la lucha en Europa entre Reino Unido y Alemania para hacerse con colonias en África. El 3 de agosto comienza la ocupación de la Somalia Británica y el 13 de septiembre invade Egipto.

A finales de mes, Hitler recibe un nuevo refuerzo. El 27 de septiembre Alemania, Italia y Japón firman el Pacto Tripartito, lo que para Hitler supone contar con un aliado al este de la URSS para poder atacar desde dos flancos (“ataque en pinza”).

Octubre/noviembre/dieimbre de 1940
Sin embargo, tras el pacto Hitler comienza a recibir varapalos. La reunión con Franco en Hendaya no supone el apoyo español, más allá de una ayuda puntual a través de voluntarios (como los voluntarios de la División Azul para la campaña rusa). Italia trata de invadir Grecia a finales de octubre, pero el 22 de noviembre los griegos derrotan al 9º Ejército Italiano dejando en ridículo a Mussolini.
Franco saluda junto a Hitler en Hendaya

En diciembre, son los británicos quienes golpean a los italianos, recuperando territorio en Egipto.

Enero/febrero del 41
Las malas noticias continúan a comienzos del 41 para el nazi-fascismo. Australianos y británicos avanzan en territorio libio y somalí arrebatándoselo a los italianos.

Marzo/abril del 41
La dinámica cambia en cierta medida en marzo del 41, con la unión de Bulgaria a las potencia del Eje. Yugoslavia firma el 25 de marzo el Pacto Tripartito, pero este hecho provoca una rebelión que en dos días derroca al gobierno, abandonando el pacto.

A finales de mes, y ante la inoperancia de los italianos, Hitler intensifica la acción alemanda en África a través de las Afrika Korps (30 de marzo), capturando Benghazi el 4 de abril.

Esta intensificación de las acciones bélicas es llevada a cabo también en Europa. Dos días después de invadir Benghazi, Hitler invade Yugoslavia y Grecia, ocupando Zagreb el 10 y Belgrado el 12. Pero al día siguiente, Hitler recibe una mala noticia para sus planes: soviéticos y japoneses firman un Pacto de Neutralidad. Sin embargo, el resto del mes es positivo, rindiéndose el Ejército Yugoslavo y capturando ciudades griegas y egipcias.

Mayo/junio del 41
El 8 de junio, las fuerzas aliadas invaden Siria. Pero es el 22 cuando la guerra cobra una nueva trascendencia: da comienzo la Operación Barbarroja, el intento alemán de invadir la Unión Soviética. Ese mismo día Italia y Rumanía se unen, y al día siguiente los gobiernos pro-nazis de Hungría y Eslovaquia hacen lo propio. El 26 son los finlandeses quien se unen a los nazis para atacar a la URSS. Ya el 28 de junio los alemanes capturan Minsk.



Julio/Agosto/Septiembre/Octubre/noviembre del 41
Los primeros meses de ataque tienen consecuencias devastadoras para la población soviética. Los ataques de la Luftwaffe arrasan ciudades enteras, permitiendo el avance por tierra del Ejército alemán. Así, el 15 de julio cae Smolensko, el 16 de agosto Novogrod, el 5 de septiembre los nazis ocupan Estonia, y el 15 comienza uno de los capítulos más dramáticos y más heroicos de la IIGM: el Sitio de Leningrado. El 19 de septiembre cae Kiev, el 24 de octubre Kharkov, el 22 de noviembre Rostov, y el 25 de noviembre atacan Moscú. Sin embargo, como ya le había pasado a Napoléon, el invierno ruso se le echó encima, debiendo detener la ofensiva.

Diciembre del 41
Si hay un elemento que hace crecer en dimensión la guerra, además de la Operación Barbarroja, es el ataque a la base estadounidense de Pearl Harbor por parte de Japón con la posterior declaración de guerra. El mismo día del ataque, las fuerzas japonesas invaden Siam y Malasia.



Esto produce que el 8 de diciembre los Aliados (excepto los soviéticos) le declaran la guerra a Japón.
La reacción a esta declaración de guerra es la declaración de guerra de Alemania a EE.UU. El 25 de diciembre se producen dos movimientos, beneficiando cada uno a un bando: los japoneses capturan Hong Kong, y los británicos Benghazi.

Enero del 42
A comienzos del 42 los japoneses capturan Manila, capital de Filipinas y Kuala Lumpur, capital de Malasia. El 15 de febrero, Singapur cae en manos japonesas, y en marzo capturan la capital de Birmania.

Sin embargo, los soviéticos recuperan Kiev en enero y los británicos recuperan territorio en Egipto equilibrando la balanza.

Mayo/junio/julio/agosto del 42
Avance en África para los británicos, que conquistaron Madagascar, pero el Eje se refuerza en Asia y Europa: todas las fuerzas estadounidenses en Filipinas se rinden, y los nazis vencen a los soviéticos en Kharkov.

El 4 de junio USA contragolpea a Japón en el Pacífico: en la batalla de Midway hunde cuatro portaviones japoneses.

En julio, Hitler se hace con un puerto fundamental para controlar el Mar Negro. El 3 de julio los nazis controlan Sebastopol.
Los aliados consiguen sumar fuerzas: Brasil le declara la guerra a Alemania e Italia el 22 de agosto.

Octubre del 42
En este mes comienza una de las batallas más míticas de la guerra: el 23 de octubre comienza la batalla de El Alamein (Egipto).


Noviembre del 42
Los aliados continúan con su ofensiva en África, comenzando la Operación Torch, en la que invaden el noroeste del continente.

Enero/febrero del 43
El 28 de enero, el 8º Ejército Británico captura Trípoli. Tres días después, se produce un acontecimiento clave en el devenir de la guerra, probablemente, el comienzo de la derrota alemana: el Ejército Rojo derrota a los nazis en Stalingrado.



Los soviéticos continuaron golpeando con más eficiencia que nadie a los nazis: el 8 de febrero recuperan Kursk, el 14 Rostov y el 16 Kharkov, aunque sería recuperada el 15 de marzo por los nazis.

Mayo/junio/julio
El 12 de mayo las fuerzas del Eje se rigen en el norte de África, siguiendo en su dinámica de derrotas.
En julio, los aliados se abalanzan sobre Italia. El 10 de julio se produce la Operación Husky (aterrizajes aliados en Sicilia), y el 25 de julio se produce el derrocamiento de Mussolini.

Agosto/septiembre del 43
Los soviéticos recuperan Kharkov el 23 de agosto.

Septiembre es un mes convulso en Italia: el 3 de septiembre el nuevo gobierno firma el armisticio. Como respuesta, el día 10 los nazis ocupan Roma, y el 23 de septiembre Mussolini declara la instauración de un gobierno fascista en el norte de Italia (República de Saló). Mientras, los soviéticos siguen avanzando, y recuperan Smolensko el 25 de septiembre.

Octubre/noviembre/diciembre del 43
El 13 de octubre el gobierno italiano le declara oficialmente la guerra a Alemania. Hitler no para de recibir derrotas: el 6 de noviembre los soviéticos recuperan Kiev.
Mientras tanto, los americanos siguen combatiendo a los japoneses, comenzando el 20 de noviembre la batalla de Tarawa.

Julio/agosto/septiembre del 44
Hitler continúa de derrota en derrota, principalmente a manos soviéticas. El 3 de julio se recupera Minsk, el 9 los Aliados capturan Caen. Incluso sufre un intento de asesinato el día 20 (Operación Valkiria).

Mientras, USA sigue avanzando en el frente del Pacífico. El 21 de julio las tropas estadounidenses desembarcan en Guam. El 28 de julio la URSS recupera Brest-Litovsk. El 4 de agosto es Florencia la liberada por los aliados. El 25 de agosto es París la liberada, siendo tanques comandados por republicanos españoles los primeros en entrar en la ciudad. El 28 se liberan Marsella y Toulon. Los nazis huyen de Bulgaria el 30 de agosto, y el día siguiente los soviéticos se hacen con Bucarest. Pisa es liberada el 2 de septiembre, y el día siguiente se liberan Amberes y Bruselas. A finales de mes, los soviéticos liberan Estonia.

Octubre del 44
En este mes los aliados barren el Mediterráneo del nazismo: el Ejército Rojo entra el día 1 en Yugoslavia, y el 4 los aliados entran en Grecia. Como consecuencia, el 14 de octubre Atenas es liberada, y el 20 lo es Belgrado.

Tras acabar con los nazis en el Sur de Europa, la URSS continúa vapuleándoles en el Norte, entrando en Prusia Oriental el 23 de octubre.

Noviembre del 44
El 4 de noviembre las tropas del Eje se rinden oficialmente en Grecia. El 24, Francia captura Estrasburgo.

Diciembre del 44
Comienza la última gran batalla de la guerra en Europa: los alemanes se lanzan al ataque a la desesperada en la Batalla de las Ardenas el 16 de diciembre. El 26 de diciembre se produce el Asedio de Bastoña, la Batalla de las Ardenas alcanza su punto decisivo.



Enero/febrero del 45
Los alemanes se retiran de las Ardenas el primer día del año. El 17 de enero los soviéticos capturan Varsovia, y el 26 liberan el campo de Auschwitz. El mismo día los japoneses se repliegan a la costa china.

Entrada a Auschwtiz: "El trabajo os hará libres"


El 4 de febrero los Aliados liberan Manila. El final de la guerra comienza a visualizarse, y los aliados recrudecen las ofensivas, bombardeando Dresde de forma masiva el 13 de febrero.

Dresde tras el bombardeo

Durante todo el mes los soviéticos seguirán avanzando en Alemania, y los americanos arrinconando a los japoneses.

Abril/mayo del 45
Es el mes en el que fallece el presidente estadounidense Franklin Roosvelt, sucediéndole Harry Truman. También es el mes en el que se puede dar por concluida la guerra en Europa, con la entrada en Berlín del Ejército Rojo el 23 de abril. En dos días mueren los dos dictadores que comenzaron la guerra: Mussolini (28 de abril) y Hitler (30 de abril).

El 7 de mayo se produce la rendición incondicional de Alemania. El 8 de mayo se convierte en el Día de la Victoria en Europa.

La bandera soviética ondeando en Berlín


Agosto/septiembre del 45

Acabada la guerra en Europa, sólo falta derrotar a Japón. El 6 de agosto, los estadounidenses lanzan la primera bomba atómica de la historia en Hiroshima. Dos días después, tras haber derrotado ya al nazismo, la URSS le declara la guerra a Japón. Al día siguiente, los estadounidenses lanzan la segunda bomba atómica, esta vez sobre Nagasaki. El 14 de agosto Japón capitula, y el 15 es conocido como el Día de la Victoria contra Japón (VJ-Day). 
Una de las imágenes más famosas del VJ Day


Los días siguientes se van derrotando a aquellas fuerzas japonesas que no aceptan la capitulación, concluyendo la guerra el 16 de septiembre con la rendición japonesa en Hong Kong.